En un mercado de destilados tan competitivo como el actual, Halo Azul nace con el objetivo de destacar a través de una identidad visual poderosa. El concepto gráfico se centra en el águila, símbolo imperecedero de la tradición mexicana, capturada en el momento de alzar el vuelo sobre el corazón del maguey.
El diseño del packaging propone un juego de planos y profundidades: la ilustración principal se ubica en la contraetiqueta, permitiendo que el espectador la descubra a través de la transparencia del cristal y el cuerpo del mezcal. Como contraste, la etiqueta frontal resalta por su sobriedad y elegancia, utilizando acabados en gold foil que enmarcan el nombre de la marca, aportando un toque premium y artesanal.