288 Horas no es solo un tiempo de destilación; es el resultado de generaciones de una familia dedicada a preservar el amor por el agave. Nuestro propósito es llevar lo mejor del mezcal poblano al mundo, ofreciendo un sabor fresco y delicioso que honra nuestras raíces.
El diseño busca invitar a nuevos consumidores a descubrir esta bebida ancestral, garantizando una experiencia agradable y accesible.